Un centro etnoeducativo en La Guajira con una arquitectura que aprende de la cultura wayúu

El Centro Etnoeducativo Walirumana propone una arquitectura social que dialoga con las raíces culturales wayúu, incorpora materiales de tierra compactada y entiende el diseño como una herramienta para fortalecer el bienestar comunitario y la economía local.

Artículos destacados

Conozca cómo se pensó el diseño del Parque Central Bavaria, la obra que transformó el centro de Bogotá

El jardín de la salud: la Fundación Santa Fe de Bogotá y la arquitectura para el bienestar

“Un proyecto de esta naturaleza, desarrollado en un contexto tan complejo, deja sin duda múltiples lecciones que se deben aprovechar para continuar haciendo una arquitectura de mayor calidad, orientada a mejorar la vida de las comunidades”, reflexiona el arquitecto Juan Salamanca Balen, responsable del diseño del Centro Etnoeducativo Walirumana, ubicado en Uribia (La Guajira).

El diseño sobre centro etnoeducativo

El planteamiento de este proyecto está fundamentado en las raíces culturales wayús, situación que favoreció una genuina apropiación por parte de la comunidad a la que está dirigido. No obstante, al hacer un análisis retrospectivo, Salamanca considera que se podrían haber aprovechado mejor los materiales locales —particularmente del yotojoro—, “así como tener una mejor comprensión de la cadena de suministro y su uso. Todo esto habría generado un impacto más significativo entre los habitantes, fortaleciendo además la economía local”.

Implantado en un entorno construido predominantemente con tierra, la incorporación en este centro etnoeducativo de una nueva forma de materialización, mediante el uso de bloques de tierra compactada, representó una oportunidad para lograr mayor durabilidad y reducir las necesidades de mantenimiento. 

Su arquitectura se construye no solo para promover la cosmovisión cultural de sus habitantes, sino también para generar espacios que fomenten el bienestar comunitario, ofrezcan a las nuevas generaciones una visión de futuro e impulsen economías locales, como la producción artesanal. 

Salamanca explica que comprender el potencial del diseño como herramienta para la generación de recursos es fundamental para la arquitectura en este tipo de contextos. “La cubierta plegada, concebida para la recolección de aguas lluvias, aporta beneficios significativos a la comunidad, pues permite evidenciar cómo la forma arquitectónica puede integrarse de manera funcional y sostenible al contexto local”, recalca.

Comparte este artículo
lateral-derecho1
Haz clic aquí
lateral-derecho2
Haz clic aquí
lateral-derecho3
Haz clic aquí
lateral-derecho4
Haz clic aquí
ads-codigo-fijo-pc
Haz clic aquí

Otros artículos

Funcionalidad y ligereza en una cocina con los mínimos materiales

Los elementos y materiales en esta cocina se reducen al mínimo para no cargar el ambiente.

Conozca la arquitectura del Centro de Archivos Militares Pritzker

Las barcazas de desembarco usadas en la Segunda Guerra Mundial son la inspiración para el nuevo Centro de Archivos del Museo y Biblioteca Militar Pritzker, en Estados Unidos.

Estas son las marcas que escriben el futuro del nuevo estilo de vida

Este Bazar AXXIS se convierte en un escenario plural, donde conviven tradición y vanguardia, mostrando cómo las marcas reimaginan la relación entre diseño, innovación y estilo de vida.

Suscríbase a nuestro newsletter

Para recibir todo nuestro contenido

Nombres
Correo electrónico